No supiste entender porque te dejó pero
no sufras por ella, se fue con alguien mejor
cualquiera de esos tipos de alrededor
que acecha como serpiente a roedor
parece que los escuches, follando encima de tus peluches
en medio de la noche,
y tú nunca podrás calentar esas manos frías
ni calmar el paladar amargo de angustia
ese querer que se astilla,
eso que amartilla tu cabeza en la Bastilla
esas pastillas para el desengaño del sueño de los mejores años
que cambió a la condición de menos que extraños
Así el otoño deja paso al invierno,
mis flores son secarral muerto de recuerdos en mi cuaderno
aunque lo ignores, sigo en el limbo sin merecerlo
y la verdad es que sólo ella podía hacerlo
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